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Cómo crear tu propio sitio web en 3 simples pasos para principiantes

Si estás buscando abrirte a nuevas oportunidades en la red mundial, debes saber que puedes diseñar tu propio sitio web de forma sencilla, sin conocimientos de programación ni diseño y sin gastar mucho dinero.

Parece una locura ¿verdad? Pues no tanto. Resulta que en estos tiempos donde los sitios web se han vuelto parte fundamental de nuestras vidas en tantos sentidos, que nos brindan información, experiencias, ventas, recursos, recetas, noticias y mucho más. Por lo que los recursos para hacer de estos servicios más accesibles son muy abundantes, entonces puedes obtener los beneficios de tener un sitio web de primera calidad con todas las ventajas anteriormente mencionadas.

Si bien crear un sitio web no es algo que se haga sin dedicación, puedes acceder a varios métodos que se intentarán ejemplificar en este artículo. Cuyas opciones pueden variar según tu nivel de conocimientos en el tema. Antes de proceder con los pasos e instrucciones, te brindo una pequeña síntesis de cómo funciona un sitio web en general.

Cuando entras al navegador web ya sea en tu laptop, móvil u otros dispositivos, ingresas una dirección para llegar al sitio en particular que estás buscando, tal y como puede ser: google.com, facebook.com, twitter.com, youtube.com y demás. A estas direcciones se les llama dominios de internet, y por supuesto debes pagarlos para obtener uno propio a elección que no haya sido registrado. Vale aclarar también que este pago es periódico, generalmente anual.

Luego, cuando has ingresado el dominio correspondiente en el navegador, este empezará a visualizar la página web en cuestión, ya que el dominio especificado está asociado directamente con la página web que se encuentra almacenada en un lugar específico en internet. A este lugar en particular se le llama hosting, que en español significa alojamiento, y se trata de una renta de un espacio de almacenamiento en la nube para depositar allí los archivos correspondientes del sitio web completo, sin el cual no hay soporte físico para tener disponible las páginas web. En resumen, estos dos servicios son los que debes pagar como mínimo, aunque existen opciones gratuitas de ambos, pero no son recomendables ya que suelen poner publicidad molesta en tu sitio o lo hace lucir menos profesional.

A continuación, te propongo estos pasos e instrucciones para que puedas crear tu propia página web.

Paso 1| Contrata el hosting:

Para este paso, debes seleccionar un proveedor de hosting para contratar un plan que sea sencillo, por el momento no necesitas de grandes prestaciones de potencia por lo que puedes contratar el más económico y luego ir escalando si así lo deseas.

Por lo general, el precio disminuye al pagar por largos períodos de facturación como anual o trienal, por ejemplo. Esto no significa que si no te gusta el servicio vas a perder todo el dinero, ya que, por lo general, los proveedores de hosting te dan 30 días para probar sus servicios o sino te devuelven lo pagado.

Paso 2 | Compra el dominio:

Lo más recomendable en este caso es contratar este servicio al mismo proveedor del servicio de hosting puesto que la configuración de enlace entre ambos servicios se realiza de manera automática, evitando los pasos intermedios que tendrías que hacer en caso contrario.

Como recomendación general, no uses tipos de dominio extravagantes y poco utilizados ya que generan desconfianza en el público. Si bien estos son más baratos, te recomiendo los de tipo conocidos como: .com, .es, .net, .org

Además, el nombre de dominio que elijas debe ser lo más sencillo y corto posible, aunque también bastante natural, es decir, sin abreviaciones innecesarias ni caracteres extraños. Puesto que la función del dominio es ser recordable para las personas, es en función de ellos que tienes que pensar este nombre.

Paso 3| Crea tu sitio web sobre el servicio de hosting contratado

En esta instancia ya tienes casi todo listo para tener tu propia web, solo necesitas tener el contenido que quieres subir y una plataforma donde crear la estructura. Para esto veremos dos opciones sumamente sencillas.

Opción 1: El creador de sitios (Website builder) que viene integrado en algunos servicios de hosting y que puedes utilizar de forma gratuita contratando alguno de sus planes, como por ejemplo: Hostinger.

Opción 2: Instalar una plataforma como WordPress, la cual no requiere conocimientos técnicos, sino que se controla todo a través de una interfaz de usuario, en este caso muy intuitiva donde podrás crear la estructura de tu sitio, agregar funcionalidad, instalar temas, y hacer cambios de los que se te ocurran ya que se trata de una plataforma de código abierto. Si bien puede ser un poco difícil para un principiante instalar estos sistemas, existen instaladores automáticos dentro de los servicios de algunos proveedores de hosting que te lo harán realmente fácil ya que solo debes elegir qué plataforma instalar, y él se encargará del resto.

Como recomendación personal, te sugiero la opción número dos, puesto que estos sistemas son mucho más robustos y versátiles, por lo que puedes hacerlo evolucionar añadiendo mejoras de forma continua.

Como última sugerencia en base a mi experiencia en la web, te recomiendo que si no tienes buen contenido para aportar, no publiques tu sitio aún. Esto no quiere decir que no debes crearlo, sino que puedes ir construyendo sin que sea visible para el público ya que se pueden ver demasiados sitios web sin ninguna contribución aparente que realmente arruina la reputación para cuando quieras convertirlo en algo funcional. Recuerda que en internet muchas cosas se basan en la confianza y de la reputación se depende completamente, si esto falla entonces no podrás tener éxito en internet sea cual sea el propósito que tenga.

Google, SEO y la casa por el tejado

Recientemente Google confirmaba en su propio blog que  la velocidad de carga de un sitio web tendrá influencia  en su mejor posicionamiento en el buscador. Esto significa que tener la capacidad de acelerar la velocidad de transferencia de datos de nuestra página web, aunque sea tan sólo en un segundo, puede mejorar, entre otras cosas, el tráfico hacia la misma.

Existen varios factores que influyen directamente en la velocidad de acceso a una página web. El diseño y peso total de la página o el rendimiento y el uso que los usuarios hacen del hardware son factores importantes. Incluso el nombre del dominio, a raíz de un estudio realizado por Kico.es, puede tener influencia en un mejor posicionamiento en Google.

Sin embargo, uno de los factores clave a la hora de optimizar la velocidad de nuestra web recae en la potencia de nuestro servidor. Si nuestro sitio web es de pequeña o mediana envergadura tendremos, seguramente,  un alojamiento  «compartido” con otros sitios web, clientes de nuestra empresa de hosting.

En este caso, si el espacio en disco, los recursos del sistema o el ancho de banda de la conectividad no son los adecuados a nuestras necesidades y nuestro servidor compartido no da más de si, nuestro ranking en Google podría resentirse bastante.

Incluso en el caso de que nuestro proyecto web sea más sofisticado, más grande o cuente con un nivel de tráfico considerable, y tengamos un servidor dedicado, el ancho de banda disponible, que en definitiva es la capacidad de transferencia con Internet, también es clave, porque aunque no se compartan recursos de hardware con nadie, sí se comparte la conectividad.
Nunca fue mejor momento para revisar si contamos con el servicio más adecuado a nuestras necesidades.

Además, hoy en día  existen opciones muy interesantes y económicas de alojamiento web con ancho de banda ilimitado. Quizá puedan servir de ayuda algunos consejos prácticos para elegir  el mejor compañero de viaje:

–    Que nuestro proveedor cuente con una trayectoria contrastada y amplia experiencia en el sector.

–    Que ofrezca soporte técnico para solucionar cualquier incidencia.

–    Que cuente con servicios y productos adaptados a las necesidades concretas de nuestro proyecto web. Entre las herramientas más útiles están los paneles de control para tener acceso fácil, rápido e intuitivo a los servicios y funcionalidades asociados a la gestión del alojamiento.

–    Que la velocidad de descarga desde el servidor web se adapte a las necesidades de nuestro proyecto y que el ancho de banda sea ilimitado. Además, es relevante poder adaptar la tasa de transferencia a las necesidades reales del proyecto.

–    Que sea transparente en cuanto a servicios, productos y costes para poder evaluar mejor la relación calidad-precio.

–    Que ofrezca la posibilidad de hacer pruebas gratuitas previas a la contratación de los servicios.

La optimización para motores de búsqueda, o SEO, ha ganado relevancia en los últimos años y muchos la han presentado como la disciplina capaz de hacer que un determinado proyecto web triunfe. Es un trabajo que requiere constancia y amplitud de miras.

Y Google no ha hecho más que recordárnoslo: no somos sólo contenido, sino también infraestructura para posibilitar que se difundan. Como reza el viejo dicho, no se puede empezar la casa por el tejado.

Por Marco Gori, responsable del departamento de Investigación y Desarrollo de Nominalia.com