Internet se ha convertido en la principal fuente de información de la población a la hora de resolver dudas médicas, ya que el 80 por ciento afirma haber utilizado este canal online, aunque le sigue de cerca la consulta al médico (77%) y, en menor medida, la consulta al farmacéutico (46%).

Yo siempre que tengo algún síntoma o me pasa algo consulto a Google para averiguar que puede ser o leer acerca de casos parecidos, la mayoría de las veces esto puede ser una mala idea ya que en Internet encontraremos una información muy genérica y no personal que es la que nos da nuestro doctor la cual puede confundirnos, asustarnos o crear sensaciones o preocupaciones innecesarias.

Por ejemplo cuando me dan los resultados de una revisión médica, siempre consulto en Internet muchos de los términos que aparecen así como los rangos resultantes en un análisis de sangre. Normalmente esta información no suele ser muy efectiva o como decía anteriormente nos puede confundir o asustar al no ser entendidos en estas materias.

Cuando se trata de enfermedades, el doctor Fernando Casado, especialista en la red, ha recordado que «el paciente no sólo demanda información, sino que acude a las consultas con información adquirida, principalmente de Internet».»Internet es una oportunidad para el paciente pero no hay que olvidar que es una herramienta que no puede sustituir el necesario contacto físico entre médico y paciente», ha añadido.

También considero muy importante valorar la fuente de la información, no leer cualquier resultado poco fiable que nos pueda dar el buscador Google, intentar realiza la consulta en webs con información contrastada y no cualquier foro o web de preguntas y respuestas.

Nunca hay que autodiagnosticarse o automedicarse, ya que de esta forma podríamos obtener resultados fatales.

Lo mas recomendable es acudir siempre al médico especializado, el es quien mejor puede decirnos lo que nos pasa o elegir un tratamiento si fuera necesario.