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Que bueno recuperar algo de libertad

Primero fueron los paseos con los niños lo cual ya alivió bastante nuestros agobiados cerebros y atrofiados cuerpos. Por supuesto también los de los niños, aunque en nuestro caso creo que tenía yo más ganas de salir que ella. Solo son paseos de una hora pero volver a estar en la calle y en el campo fue maravilloso. Volví a disfrutar de cada detalle. 

Patos en el parque fluvial

Por suerte o por desgracia los días pasan rápido y a los pocos días se abría la veda de los paseos, caminatas, deporte… regulado por un horario para cada rango de edad. 

El primer día ha sido un poco una fiesta pues todo el mundo se lanzó a la calle. Todo el mundo quiere salir a bajar los kilos que han cogido durante el confinamiento, yo el primero. 

Ver una de las principales autovías y entradas a la ciudad prácticamente desierta, impacta y mucho.

Autovía A3

Sin embargo por los caminos entre la huerta estaban bastante animados. 

Bienvenidos a la nueva realidad, pero sea como sea, hay que disfrutarla. 

Teletrabajo en tiempos de COVID

Ya perdí la cuenta de los días que llevamos trabajando desde casa, tirando de memoría, creo recordar que desde el 23 de marzo, total unas 6 semanas más o menos con algunos festivos de por medio.

Hubo días buenos y días menos buenos pero la tónica general es tirar de televisión para poder trabajar y que esté entretenida sin necesitar demasiada atención, pero lo malo esto es que cuanto mas tele mas quiere, al final acaba siendo la única forma de entretenimiento, dejando de lado actividades mas educativas o juegos, juguetes e imaginación.

Al principio mientras quedaban fichas del cole era fácil hacer pactos, dibujos por hacer fichas pero llega un momento que se aburren también de las fichas o que simplemente ya no nos quedan y las actividades que proponen en el cole necesitan llevarlas a cabo con un adulto, así que pasan a intentar realizarse en horario de tarde que es cuando acabamos de trabajar y también cuando ella está mas agobiada de estar en casa, nosotros cansados mentalmente, etc…

Mi conciencia empieza a trabajar y a martirizarme. Por una parte sin darme cuenta me auto exijo más trabajo, mas tiempo y más disponibilidad que si estuviera en la oficina y esto hace que me agobie cuando tengo que atender a mi hija descontando el tiempo de las pausas y recuperandolo luego.

Luego también me siento mal por no atenderla como es debido y dejándola pasar tantas horas frente a la tv. No sé es consciente de lo importante que es tener una rutina e ir al colegio hasta que no hay colegio. Me da miedo el mundo que rodea a los niños con nuestros dispositivos móviles, tabletas, televisión a la carta. Consiguen el estimulo positivo tan fácil, sin esfuerzo, que luego con algún juego o actividad que requiere algo de esfuerzo o destreza a la mínima aparece la fustración.

Me viene a la cabeza, con tanta diversión distracción, ¿conseguiremos que le guste estudiar?, o, ¿que sea buena estudiante?
No sabemos que consecuencias tendrá en el futuro de nuestros hijos.

Educar, gestionar emociones, poner límites, pactar, ser justo… es muchísimo más difícil de lo que pensaba, y ahora que pasamos todo el día juntos con esta nueva situación es más difícil. También estamos pasando por unos días muy complicados por temas familiares.

Llegados a este punto en lo que concierne a convivir teletrabajo y niños (única hija en este caso), educar, enseñar, ocio… necesito cambiar algunas cosas en el día a día para tratar de primero no pasarlo mal por exigirme más de la cuenta y tratar de reducir el tiempo de tv aumentando en actividades lúdicas y educativas.

Veremos si lo conseguimos… por lo pronto el poder salir a pasear ayuda bastante.

Teletrabajando con niños

Los primeros días de teletrabajo con mi hija de 4 años no fueron fáciles. Me trasladé al comedor con tal de poder compartir espacio amplio y de esa forma, por una parte para atenderla y vigilarla y por la otra porque tener más recursos de entretenimiento.

Al principio se entretenía con muchas cosas, hacía fichas, jugaba con la plastelina, jugaba con sus juguetes… pero también veía la tv.
El tiempo de tv fue creciendo cada día y disminuyendo el de jugar.
Empezamos a funcionar con pactos, tv por juegos y fichas del cole pero los niños nos cogen la medida muy rápido y las pantallas enganchan y mucho. A nosotros los adultos también.

Al final te acabas acostumbrando a trabajar y concentrarte con la tv de fondo o escuchando sus juegos. Intento realizar las tareas que requieren más concentración a primera hora, cuando duerme y normalmente alargué la jornada bastante para compensar si había tenido que realizar alguna pausa.

Por desgracia me parece que esto va para largo, de hecho, no creo ya ni que vuelvan al colegio. Nos queda mucho tiempo de compartir teletrabajo juntos y estoy seguro que poco a poco será un poco mejor aunque aún así se den momentos buenos y momentos no tan buenos.

Ojalá pasemos pronto esta mala pesadilla llamada COVID y vuelva todo a la normalidad.

Teletrabajo si o si….

Cuando eres informático en una empresa, lo normal es echar muchas horas fuera de la jornada y sobre todo desde casa. Fines de semana, noches y madrugadas. En mi caso por suerte han sido pocas, puntuales, pero me vienen a la cabeza incidencias graves que afectaban a alguno de los sistemas esenciales para el funcionamiento de la empresa y tratar de solucionarlo durante horas desde casa.

Muchos amigos, sobre todo de Madrid, me contaban que sus empresas les permitían trabajar varios días a la semana o al mes desde casa. Pero yo eso lo veía muy lejano en la empresa donde trabajo.

De repente, casi sin darnos cuenta, nos encontramos superados por una pandemia a nivel mundial debido al contagioso virus Covid-19. Se pide a las empresas que cuando exista la posibilidad de teletrabajar, se facilite está opción a los empleados y precisamente donde trabajo la gran mayoría de los puestos se pueden desarrollar desde casa.

Por suerte ya teníamos configurada una VPN con compañeros que se conectaban y el rendimiento era bueno.

Los números de contagios y muertes iban en aumento, la situación cambiaba por momentos así que, se vislumbraba que íbamos a tener que teletrabajar si o si y ya no solo por la propia seguridad de cada uno, también, porque se suspendían las clases y hay que cuidar de nuestros hijos.

La primera semana de la alerta fue dura porque hubo que dedicarse íntegramente a planificar, preparary configurar y todo para que la mayoría de los compañeros pudieran teletrabajar, pero eso lo voy a contar en el siguiente post

Google Podcast

Hace unos días por fin salió la versión de Google Podcast para iOS.

Google Podcast en Apple Store

Logo Google Podcast

Una app que ya usaba en Android y que complementaba por otra parte con Apple Podcast e Ivoox ya que al igual que con otras aplicaciones o servicios en la nube, no me acabo de decidir por utilizar una sola y acabo duplicando información, por ejemplo Google Drive, OneDrive o Dropbox.. con los podcast me ocurre lo mismo, en Google sigo unos, en Apple otros y en Ivoox otros. La verdad es que debería unificar, pero no me he decidido a llevarlo a cabo.

Así luce en Android:

Google Podcast en Android

Y así en iOS, la cual es prácticamente idéntica como viene siendo habitual en las aplicaciones de Google

Es una buena app con una interfaz atractiva y visualmente bonita y lo que más destacaría es el poder de su algoritmo para recomendar contenido.

Aquí se pueden ver los pocos podcast que suelo seguir

Actividad

Es una de las apps que utilizo a diario.