Adiós a más de 13 años en Facebook

Hace pocos meses que eliminé mi cuenta de Facebook, la cual si no recuerdo mal era mas o menos de 2007, año en que me registré por primera vez sin saber bien ni lo que era Facebook, ni para que servía.

La evolución de Facebook ha sido impresionante como también lo ha sido como evolucionó nuestra forma de utilizar la red social.

Reconozco que me dio muchas satisfacciones, por ejemplo el poder conectar prácticamente con la gran mayoría de mis familiares. Encontré amigos de la infancia, del colegio, instituto, etc.

Compartí seguramente cientos de fotos, por no decir miles. Noticias, enlaces, vídeos, creé páginas, me uní a grupos,… mientras Facebook más me engatusaba, más poder iba consiguiendo, mas información, hasta el nivel de poder manipularme sin darme cuenta.

Poco a poco fui eliminando contenido, borré todas las fotografías, todos los vídeos y cuando Facebook me recordaba publicaciones de hace años, las solía borrar (aunque dudo de que realmente se borraran)

Configuré la privacidad lo mas restrictiva posible, dejé el perfil lo más pelado de información que pude. Eliminé páginas que seguía, me quité de grupos, desestimaba seguir las publicaciones de mis amigos, etc.

Eliminé la app y si quería ver Facebook tenía que entrar por web, de esa forma lo hacía con menos asiduidad y menos tiempo.

Cada ve, me daba más cuenta que Facebook era algo inútil y un roba tiempos.

La idea de eliminar mi cuenta continuamente rondaba mi mente, pero aunque me hacía a la idea de perder todos los contactos en muchos casos ya artificiales y con los que no tenía relación, habían dos argumentos que me costaba más dejar atrás. Uno era la idea de que gracias a Facebook me enteraba de muchísimos eventos que me gustaban y me interesaba ir, como catas de vinos, conciertos, eventos culturales, etc. El segundo argumento era que mi madre, que nos dejó el año pasado, me había escrito y comentado decenas de publicaciones, fotografías y eso me daba pena, aunque realmente los verdaderos y más importantes recuerdos, están en mi cabeza y en mi corazón y siempre me acompañan cada momento de mi vida.

Así que decidí eliminar mi cuenta, y así lo hice.. y no me arrepiento, pues conseguí quitarme de su poder de embobar y robar tiempo.

Ahora tengo que reconocer que decidí volver a Facebook solamente para seguir una página de un Master de Innovación social que me apunté.

En mi actual cuenta no tengo datos personales salvo el nombre, no tengo amigos, no sigo a nada ni a nadie, salvo a la página del Master:

https://www.facebook.com/groups/mastersocializacion

La realidad es que ya me había acostumbrado a no utilizar Facebook y ahora me da pereza entrar de nuevo aunque solo sea para ver que se comparte en la página del grupo.

Facebook tiene más poder a base de nuestra información, este poder es muy peligroso y no sabemos ni imaginamos lo que serán capaces de hacer, por lo pronto se han encargado en muchos casos de polarizar a la gente en temas políticos acrecentando el odio de unos contra otros.

En Internet hay muchos libros y documentales que tratan el tema, por ejemplo este:

¿Por qué no estoy en Facebook?

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