Que bueno recuperar algo de libertad

Primero fueron los paseos con los niños lo cual ya alivió bastante nuestros agobiados cerebros y atrofiados cuerpos. Por supuesto también los de los niños, aunque en nuestro caso creo que tenía yo más ganas de salir que ella. Solo son paseos de una hora pero volver a estar en la calle y en el campo fue maravilloso. Volví a disfrutar de cada detalle. 

Patos en el parque fluvial

Por suerte o por desgracia los días pasan rápido y a los pocos días se abría la veda de los paseos, caminatas, deporte… regulado por un horario para cada rango de edad. 

El primer día ha sido un poco una fiesta pues todo el mundo se lanzó a la calle. Todo el mundo quiere salir a bajar los kilos que han cogido durante el confinamiento, yo el primero. 

Ver una de las principales autovías y entradas a la ciudad prácticamente desierta, impacta y mucho.

Autovía A3

Sin embargo por los caminos entre la huerta estaban bastante animados. 

Bienvenidos a la nueva realidad, pero sea como sea, hay que disfrutarla. 

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