Hace bastantes años, en la empresa donde trabajo, migramos (virtualizamos) las máquinas físicas a un entorno virtual.
En ese momento pusimos en marcha dos servidores con ESXi de VMware, una cabina de almacenamiento y un servidor vCenter para gestionar dichos servidores de máquinas virtuales. La forma de convertir las máquinas físicas en virtuales fue con el software vCenter Converter. La conversión se hizo tal cual eran, sin tener en cuenta que muchos recursos no iban a ser necesarios.

vCenter Converter

Convertir una máquina física en virtual es muy sencillo y aprovecho aquí para dejar este vídeo explicativo:

Mas adelante, necesitas crear máquinas virtuales nuevas y poco a poco, ves como el espacio de la cabina va mermando. En ese momento, caes en la cuenta de que hay varías máquinas virtuales con más de un disco duro, donde, por ejemplo, el primer disco se destina al sistema y un segundo o más, a aplicaciones, datos, logs… El disco del sistema no crece tanto como el de los datos. Puede que tenga hasta 80Gb libres y desaprovechados.

Es probable que haya algún método complejo para reducir esos discos sin afectar al sistema de la máquina, pero la forma más sencilla, aunque quizá mas costosa en tiempo, es volver a reconvertir esas máquinas virtuales en otra igual pero con un disco mas ajustado al uso que tiene o tendrá. Por ejemplo, si una máquina tiene 160Gb de disco para el sistema windows server 2008, donde apenas usa 40Gb y hay mas de 100Gb libres, lo ideal sería convertir la máquina con un disco de apenas 60GB, recuperando así espacio restante para otros fines más productivos.

Una vez la máquina ha terminado la conversión, podemos probarla sin red para ver que está todo correcto, en caso afirmativo, apagar la original y poner la nueva en producción.

Si más adelante necesita más espacio en disco, siempre podemos ir ampliando su disco según lo vaya necesitando si se da el caso.