Recientemente Google confirmaba en su propio blog que  la velocidad de carga de un sitio web tendrá influencia  en su mejor posicionamiento en el buscador. Esto significa que tener la capacidad de acelerar la velocidad de transferencia de datos de nuestra página web, aunque sea tan sólo en un segundo, puede mejorar, entre otras cosas, el tráfico hacia la misma.

Existen varios factores que influyen directamente en la velocidad de acceso a una página web. El diseño y peso total de la página o el rendimiento y el uso que los usuarios hacen del hardware son factores importantes. Incluso el nombre del dominio, a raíz de un estudio realizado por Kico.es, puede tener influencia en un mejor posicionamiento en Google.

Sin embargo, uno de los factores clave a la hora de optimizar la velocidad de nuestra web recae en la potencia de nuestro servidor. Si nuestro sitio web es de pequeña o mediana envergadura tendremos, seguramente,  un alojamiento  «compartido” con otros sitios web, clientes de nuestra empresa de hosting.

En este caso, si el espacio en disco, los recursos del sistema o el ancho de banda de la conectividad no son los adecuados a nuestras necesidades y nuestro servidor compartido no da más de si, nuestro ranking en Google podría resentirse bastante.

Incluso en el caso de que nuestro proyecto web sea más sofisticado, más grande o cuente con un nivel de tráfico considerable, y tengamos un servidor dedicado, el ancho de banda disponible, que en definitiva es la capacidad de transferencia con Internet, también es clave, porque aunque no se compartan recursos de hardware con nadie, sí se comparte la conectividad.
Nunca fue mejor momento para revisar si contamos con el servicio más adecuado a nuestras necesidades.

Además, hoy en día  existen opciones muy interesantes y económicas de alojamiento web con ancho de banda ilimitado. Quizá puedan servir de ayuda algunos consejos prácticos para elegir  el mejor compañero de viaje:

–    Que nuestro proveedor cuente con una trayectoria contrastada y amplia experiencia en el sector.

–    Que ofrezca soporte técnico para solucionar cualquier incidencia.

–    Que cuente con servicios y productos adaptados a las necesidades concretas de nuestro proyecto web. Entre las herramientas más útiles están los paneles de control para tener acceso fácil, rápido e intuitivo a los servicios y funcionalidades asociados a la gestión del alojamiento.

–    Que la velocidad de descarga desde el servidor web se adapte a las necesidades de nuestro proyecto y que el ancho de banda sea ilimitado. Además, es relevante poder adaptar la tasa de transferencia a las necesidades reales del proyecto.

–    Que sea transparente en cuanto a servicios, productos y costes para poder evaluar mejor la relación calidad-precio.

–    Que ofrezca la posibilidad de hacer pruebas gratuitas previas a la contratación de los servicios.

La optimización para motores de búsqueda, o SEO, ha ganado relevancia en los últimos años y muchos la han presentado como la disciplina capaz de hacer que un determinado proyecto web triunfe. Es un trabajo que requiere constancia y amplitud de miras.

Y Google no ha hecho más que recordárnoslo: no somos sólo contenido, sino también infraestructura para posibilitar que se difundan. Como reza el viejo dicho, no se puede empezar la casa por el tejado.

Por Marco Gori, responsable del departamento de Investigación y Desarrollo de Nominalia.com